jueves, marzo 30, 2006

Talk show: En la cocina del infierno

La falta de espíritu crítico -minado por la avanzada anemia cultural- y, con ella, la vulnerabilidad de la inteligencia y las emociones, convierte a las clases menos favorecidas en la excusa perfecta para la supervivencia de los programas de testimonios- o talk shows en la terminología americana, que es de donde provienen. Pueden ser talk shows programas como “Sorpresa sorpresa” –de un modo especial-, “Hay una carta para ti” o, cómo no, el más joven de todos, “El diario de Patricia”.

Lo que nosotros consideramos, a primera vista, un programa ameno y refrescante tiene una lógica interna bien distinta. Tanto la composición del público como los movimientos del presentador o presentadora, el paso a publicidad y el modo en que el invitado interviene, son susceptibles de un análisis profundo y crítico -y profundamente crítico-.

Esta falsa fábrica de ilusiones se nutre de ciudadanos anónimos con historias que contar. La fascinación que la televisión produce en ellos- en muchos casos, el único referente cultural- supone el anzuelo perfecto, y permite a los organizadores contar con un suministro constante y fiable de materia prima. La mercancía es tan buena como el interés- espectacularidad, morbo- de la historia que ésta pueda contar. Así, se determinan los criterios de búsqueda entre los redactores -pescadores- y se conforma el orden de los participantes -invitados.

Una de las principales causas de que los personajes anónimos que participan de esta conspiración cultural accedan a colaborar, es, quizá, la visión equivocada que tienen de las funciones que cumple la televisión. Al contrario de lo que se puedan imaginar, ésta no tiene ningún propósito social. Pero, al aceptar su ficticia dimensión comunitaria, la comunión con ella resulta mucho más fácil para el participante y para el espectador -lo que produce muchos beneficios para unos pocos.

De este modo, esta industria utiliza los reencuentros (“Mari y Pepa llevan ochenta años sin verse y hoy se van a reencontrar”), disculpas (“no te los pondré muchas veces más, cariño, vuelve conmigo”) y denuncias (“me dejó por un avestruz”) como perfecta excusa para atraer a los potenciales protagonistas- y a los también desvalidos telespectadores. La erróneamente atribuida función social de la televisión no es más que una nueva mutación de la función espectáculo, que de este modo se disfraza para servirse con más gracia.

Dicen que cuando uno visita una fábrica de bollería industrial, no vuelve a probar estos dulces, o, si lo hace, no vuelve a saborearlos del mismo modo. Si realmente conociéramos las intenciones del presentador -no llores, yo estoy aquí contigo-, las de los directores -¡que baile la loca!- y todo el entramado que hay detrás de esta esquiva golosina visual, les aseguro que veríamos cosas que nos aterrarían.

El cuarto oscuro

lunes, marzo 27, 2006

Carambola a tres bandas

La Ministra de Cultura, Carmen Calvo, se ha mostrado muy satisfecha porque los operadores de televisión han cumplido el Real Decreto (1652/2004 de 9 de julio) que les obliga a destinar cada año a la financiación de películas europeas y españolas el 5% de sus ingresos de explotación. Según ha informado“ha sido un cumplimiento a rajatabla que marcará un antes y un después en la industria cinematográfica española”. De seguirse cumpliendo la ley, una mayor cantidad de dinero recaudado por los operadores supondría un número mayor de producciones.

Entre otros datos ofrecidos por la Ministra, destaca el hecho de que las televisiones hayan invertido en 2004 un 22% más que en 2003 y que, durante el año 2005, se ha conseguido un 3´5% más de asistencia al cine español.

Para Carmen Calvo, todos estos resultados tan favorables no se podrían haber logrado con el Partido Popular, porque "el Gobierno del PP no se atrevía a hacer que los operarios de televisión cumplieran la ley".No obstante, tenemos que tener en cuenta las opiniones de los demás implicados, pues la FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles) manifiesta, en boca de Pedro Pérez (su máximo rector), que existe la necesidad de crear una Ley Audiovisual que aúne las demandas de todo el colectivo, y donde se refleje un plan de choque con medidas de creación, financiación, fiscalidad y amortización debido a que “la legislación sobre cine está muy dispersa”.

Así, la FAPAE ofrece su colaboración al Gobierno para discutir todo este bloque de medidas. Lo que la federación considera totalmente necesario es modificar el marco actual de emisión y financiación por parte de las televisiones, ya que invierten 10 veces más en fútbol que en cine español, sin hablar de las producciones extranjeras.
Llegados a este punto, nos encontramos con el tercero en discordia: la UTECA (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas). Ésta exige una regulación de las subvenciones de las películas y lamenta que, tras cumplir el trato, el fin de la ley no se alcance. Consideran que no se está realizando una optimización de los recursos, pues, tras haberse aumentado el coste de producción un 50% en el periodo de 2000 a 2004 (de un 1’8 a 2’7 millones de euros), este incremento no ha ido en correlación con el aumento de espectadores por películas españolas, ni con el número de salas en el extranjero que han emitido películas españolas. La presencia de nuestras películas en los mercados internacionales no es mayor, lo que parece confirmar que el éxito internacional de la producción cinematográfica española no ha crecido.

Visto el problema y sus componentes, podemos concluir con que Gobierno está realizando una labor eficiente, “consiguiendo metas impensables con el mandato del PP”; la FAPAE no está contenta con la situación actual pero no culpa al Gobierno directamente, sino a los operadores de televisión; por su parte, la UTECA se muestra orgullosa de que se le reconozca el cumplimiento de la ley, pero acusa al Gobierno de no estar haciendo bien los deberes, porque, a pesar de haber invertido el dinero exigido, la situación no ha variado en absoluto.

Ante esta situación, parece evidente que la pelota va pasando de mano en mano y que nadie se la quiere quedar. Quizás sea porque es más cómodo lanzarla al tejado del vecino y esperar a que se desinfle o caiga por su propio peso...

El Gobierno no puede conformarse con hacer cumplir las leyes, sino que debe estudiar las demandas del sector audiovisual y realizar una reforma legislativa que vaya más allá de la modificación de algún artículo o de los signos de puntuación de las leyes que están en vigor. El ejecutivo ha de perseguir la consecución de efectos reales y la mejora evidente del sector audiovisual, evitando, para congratularse, los fracasos o la ineficiencia del anterior Gobierno.

La FAPAE, por su parte, no puede centrar todas sus posibilidades en la cantidad de subvenciones y ayudas que consigan. Evidentemente, estamos en un sector empresarial en la que la rentabilidad del producto no está asegurada, y obtener financiación privada no es fácil si no se tiene un nombre, pero esto no debería afectarles demasiado. Si combinan la perseverancia con el buen hacer y una pizca de ingenio seguro que los resultados serían sorprendentes.

Por último, la UTECA. Parece que el hecho de abonar ese 5% es un hecho de solidaridad, e incluso caridad con el cine español, pero estamos de acuerdo en que la televisión es el principal escaparate audiovisual que tenemos, y debería hacerse un mayor esfuerzo por colgar contenidos españoles en la parrilla televisiva y ser más selectivos a la hora de acoger todo lo que nos viene del extranjero, partiendo de la idea de que no por serlo es mejor que lo que producimos aquí.

No podemos pedir a los operadores privados que sean conscientes con la situación del cine español. Estos operan por intereses económicos e invertirán en lo que les sea más rentable. Con un público que prefiere las producciones extranjeras a las españolas, los operadores, con el objeto de satisfacer las expectativas de los espectadores y, con ello, maximizar beneficios, servirán los productos que se demanden, en detrimento del cine español. En contra de lo que, en los tiempos que corren, quieren demostrar muchos políticos, al patriotismo se lo lleva el viento cuando se trata de asuntos serios, esto es, de dinero. Si se espera del operador un cambio de actitud, este cambio deberá ser previsto por una ley, a cuya obligatoriedad habrán de responder.

¿Cuál es la maravillosa solución que proponemos? ¿Qué se debe hacer para que nuestro cine salga rentable? ¿Cómo podemos llevar al público a ver una película española? Ni tenemos la formula de la coca cola, ni la respuesta a estas preguntas, pero reflexionando sobre el tema, hemos llegado a las siguientes conclusiones:

El cine español no va bien, eso esta claro, pero ¿por qué? ¿Por la falta de dinero? ¿Por falta de espectadores? ¿De buenas historias?...
Los espectadores solo necesitan buenas historias para ir al cine y así dar dinero, y las buenas historias están ahí, solo hay que sacarlas a la luz, pero eso es difícil si las ayudas se las llevan siempre los mismos.
Nosotros creemos que se debería estudiar mucho más todo el entramado que rodea esta industria, son muchas las cosas que deben ser modificadas para que los problemas vayan desapareciendo.
En lo referido a las subvenciones, no deberíamos olvidar que sirven para ayudar, es decir, para sacar a la luz e impulsar a todos aquellos con proyectos interesantes, pero sin recursos. Si los directores de siempre (Almodóvar, Amenábar, De la Iglesia, Segura…) se llevan gran parte de este dinero, porque son los más taquilleros, son muchos los grandes proyectos que se quedan en el tintero. Puede que no sea justo denegar a los más taquilleros cualquier tipo de ayuda, pero teniendo en cuenta que no la necesitan, no debería pasar de ser algo simbólico.

Otros de los grandes fallos que le vemos a nuestra industria, es el olvido absoluto del público infantil y juvenil. Se trata de uno de los sectores que más ingresos pueden aportar, pero no se hace nada y cuando aparece una película infantil (Ej. El sueño de una noche de san Juan) apenas se promociona.
Olvidar a un sector importante de la población es acostumbrarlo al cine extranjero.

viernes, marzo 24, 2006

El pensador mas rapido del Oeste

Sorprende, hoy día, que haya tanta gente que sepa hablar de tan variadas cosas. Se expresan con seguridad, con movimientos y gestos perfectos,…, hasta sus facciones se ajustan a una verdad que no tiene discusión, a una razón sin vuelta de hoja y a un discurso detrás del cual no existe cabida alguna a la duda.

El sociólogo Pierre Bordieu los bautizó como fast thinkers. Fabricantes de réplicas magistrales, son capaces de hablarte de la esencia del caracol, pasando por los errores de Zapatero y los perjuicios de la clonación para los diabéticos. Ningún tema escapa a estos seres, incapaces de guardar silencio aunque no tengan la menor idea de lo que se habla. Y lo cierto es que su presencia se multiplica en la pantalla, en la radio, la prensa, las calles...

A menudo puede ocurrir que sepas mucho de un tema y te encuentres con alguien que te hace una réplica que te deja sorprendido. Amigo, si sientes una especie de escalofrío, lo más seguro es que te acabes de encontrar con un fast thinker: un pensador rápido. Pero, si profundizas en el tema, si sigues hablando de éste y entras en detalles con el personaje, verás que ese inicial aserto no era más que una frase superficial que impresiona, que gusta sin alimentar, pero que se pierde con el primer soplo de viento. Tocado por encima el primer tema, el pistolero de las palabras irá pasando de asunto en asunto, poniendo las cosas “en su sitio”. Y, lo peor de todo, es que estos individuos suelen tener siempre una inocente y desapercibida audiencia. “Qué bien habla este chico/a”, afirman los que les aplauden y los ensalzan en su triunfo diario. Y con esto siguen, día a día, dando lecciones a sus apóstoles diarios…

Tampoco se nos pide que seamos doctores en una materia para discutir sobre ella, pero que, al menos, no la convirtamos en un vehículo para nuestra vanidad y un simple modo de llamar la atención. La comunicación, en cualquier dimensión, es un intercambio de ideas para mejorar nuestro conocimiento, no contaminemos también ese espacio. Para conseguirlo, el señor Presidente bien podría crear un parque comercial o un hotel en la Isla Perejil, allí llevaríamos a todos los pensadores rápidos que, día y noche, no pararían de charlar entre sí, y, creando conocimiento sobre conocimiento, inventando tan ingeniosas como ignorantes máximas, serían felices y comerían perdices; y nosotros, con ello, también.

El cuarto oscuro

lunes, marzo 20, 2006

Vuelven las chicas Almodovar

Tras una larga espera, Pedro Almodóvar estrenó el pasado 17 de marzo su nueva película. Volver, una comedia dramática cuyo título tiene muchos significados. En ella todos vuelven: las chicas Almodóvar, los orígenes del director, su comedia agridulce…


Volver ha levantado de sus asientos al público y a la crítica. Aunque es pronto aún para decirlo, parece que la película está gustando a todos. Carlos Boyero en El Mundo, la definió como “una hermosa película” y Diego Galán, del diario El País, la calificó de “excepcional”. Esta parece, de momento, una sensación generalizada.

Está claro que el excelente trabajo de dirección ha dado sus frutos. Pedro Almodóvar, un director especializado en actrices, que maneja y moldea a su gusto, ha hecho un trabajo excelente. Vuelve Carmen Maura, esa madre muerta que se aparece para solucionar asuntos pendientes, su expresividad y su interpretación, siguen conquistando a la cámara, tal y como esperábamos. La excelente pero breve actuación de Chus Lampreave, la eterna secundaria, aporta una chispa inigualable. El campanazo ha sido el nuevo fichaje, Blanca Portillo, que hace suyo ese personaje de mujer de pueblo, supersticiosa y chapada a la antigua, aunque de quien más se está hablando es de la genial Penélope Cruz, que está impagable en el mejor papel que ha realizado nunca y que ayuda a olvidar todos sus desastres hollywoodienses. Toda una reconciliación con el cine.

La muerte tiene mucha importancia en esta película, pero esto no es nuevo. Se trata de un tema que ha fascinado a Pedro desde sus orígenes: prácticamente en todas sus películas lo aborda de una manera u otra. Suicidios, asesinatos, atropellos, enfermedades mortales... en su extensa filmografía lo hemos visto todo, o eso creíamos, hasta que llegó Volver, donde este tema se aborda de manera tan natural como surrealista. Otro tema que se abarca con profundidad, es la soledad de la mujer, otro tema muy almodovariano.
La historia es de las suyas: rocambolesca y cómica. Son muchos los momentos en los que consigue sacarte una sonrisa y segundos después es capaz de arrancarte una lágrima.Es cierto que esta cinta es un regreso a sus orígenes. Los seguidores de Almodóvar podrán encontrar pinceladas que recuerdan sutilmente a otras obras: las familias rurales de ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, los incómodos temas de Hable con ella o La mala educación, la traición masculina de La flor de mi secreto...

Volver combina el humor surrealista y bárbaro con una historia que se va descubriendo cada vez más dura. Aunque Almodóvar no sólo regresa de manera positiva, también vuelve a acercarse a la polémica. Ya lo acusaron en Hable con ella de tratar un tema delicado como la violación con cierta frivolidad y su última película puede abrir viejas heridas y discusiones en torno al tono usado por el director en temas delicados.

¿Pero qué crítica no tiene una parte negativa? Seamos sinceros, no todo puede ser bueno, hay elementos criticables en esta cinta, como la poca profundidad de los personajes masculinos que, al no ser importantes, resultan excesivamente planos o predecibles. También podríamos reprochar lo predecible de algunos giros de guión; algo más de sutileza en estos podría haber beneficiado a esta película.

jueves, marzo 16, 2006

En la nueva arena

Las características de nuestra sociedad y vida actual, el stress, el deshumanizante trabajo, los desinformantes-medios-de-información, la definitiva frivolización de la cultura, etc., han conseguido, después de varios años, convertir la arena política en uno más de los entretenimientos cotidianos. Diariamente, los periódicos, telediarios y boletines radiofónicos nos surten con las más polémicas y morbosas noticias políticas, aderezadas con el sentido de la urgencia y la inmediatez. El futuro de la nación se está decidiendo en el momento en que la noticia se recibe y, por supuesto, todos los ciudadanos juegan una parte fundamental en ello.

Pero, ¿qué parte desempeñamos los pasivos y desinformados ciudadanos, ahogados con nuestros problemas y preocupaciones? Éstas últimas suponen para nosotros mucho más que los grandes problemas nacionales y mundiales por lo que, cuando tratamos de estos asuntos de mayor calado, lo hacemos del modo más superficial, más bien como una vía de distracción, por lo que la discusión sobre estos no suele producir una solución útil para el conflicto que se está tratando.

El hecho de pertenecer o votar a un partido político o al opuesto se equipara hoy a ser hincha de un equipo de fútbol o del contrario. Toda discusión o noticia representa poco más que un resultado: ganamos o perdemos, no importan las consecuencias. La militancia pasiva responde a un afán de entretenimiento y vía de escape a la vida cotidiana. Esta actitud sirve de poco a la mejora de las condiciones sociales, por otro lado, uno de los fundamentos de la democracia.

Mientras en el Parlamento se exhiban las camisetas de los equipos políticos y los ciudadanos sigamos siendo simples espectadores apasionadamente superficiales, las condiciones sociales estarán bastante lejos de cambiar, la rotación de partidos políticos en el Parlamento no cumplirá el objetivo de la democracia: dar la oportunidad a cada grupo de elegir un programa que pueda mejorar la gestión de la sociedad y, con ello, la vida de sus ciudadanos; seguiremos asistiendo a más papilla informativa y a un incesante y patético espectáculo como el que hoy día comprobamos.

El cuarto oscuro

sábado, marzo 11, 2006

Quien mucho abarca... ¿poco aprieta?

El Deseo es una productora que comenzó siendo un proyecto familiar hace dos décadas y ha ido creciendo a lo largo de los años. Inicialmente, sus proyectos se veían algo limitados, pero poco a poco, fue creciendo. Esto se ve reflejado en las múltiples alianzas que ha ido forjando dentro de la industria audiovisual.
En el Festival de Cine de San Sebastián de 2002 se habla por primera vez de una asociación entre El Deseo y Media Pro con el objetivo de aunar esfuerzos y experiencias.

Algunas de las películas que han salido de esta unión son “Descongélate” y “La vida secreta de las palabras”, la última de las cuales ha tenido muy buena aceptación por parte del público y la crítica cinematográfica.
Con esta alianza El Deseo también se sumergen en el campo de los documentales y producción de series televisivas.

Otra muestra de la expansión de la productora, fue su asociación con Cameo en junio de 2005.
El Deseo ha ido adquiriendo peso en la industria cinematográfica española abarcando múltiples proyectos, unas veces más y otras veces menos conocidos.
Como ejemplo de esto tenemos “Por amor al arte”, película basada en el guión ganador del concurso para largometrajes Alma - Versión española - El deseo, que El Deseo iba a producir y en el que Televisión Española iba a participar financieramente, pero...¡esto fue en 2003!

Este no es el único caso del que tenemos constancia, pues parece que la asociación El Deseo- Media Pro empieza mucho y acaba poco. No nos referimos a la realización de largometrajes, sino a otros proyectos menos conocidos. ¿Abarcan El Deseo y Media Pro demasiados proyectos o sus problemas con la emisión de series son los habituales?

En mayo de 2005 sale la noticia de un proyecto televisivo cuyo plazo de emisión está fijado para septiembre “Mujeres”. ¿Qué ha pasado con este proyecto? ¿Por qué ninguna de las partes implicadas da señales de vida? Estamos en marzo de 2006 y no hay noticias.
Son muchas las preguntas que nos podemos plantear y muy pocas las respuestas. Una vez más, la desinformación juega en nuestra contra.
Parece ser que es muy fácil informar de un proyecto que empieza (divulgación en medios, publicidad...), pero no ocurre lo mismo cuando no se lleva a cabo o se aplaza: es mejor silenciar el tema y pasar página.

Otro proyecto de esta asociación que permanece en el olvido es el de la serie “Solteros” (lo que la prensa llamó los “Friends españoles”). En este caso tenemos constancia de que ha sido por parte de Telecinco (la cadena que se había comprometido a emitirla) la responsable de que el proyecto quedase en tierra de nadie.

El problema no radica en la propia asociación El Deseo-Media Pro, sino en las relaciones que se establecen entre la productora y las emisoras de televisión. Las televisiones prefieren apostar por series respaldas por su éxito en otros países (que, además, salen más rentables que producir una serie nueva…). Si a esto le sumamos la competitividad que existe entre las distintas emisoras por la audiencia, la conclusión es que “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, ya que prefieren repetir hasta la saciedad series como los incombustibles “Simpson”, “Friends” o más recientemente “CSI”, a arriesgarse con nuevos proyectos.

Lo que seguimos sin explicarnos es el vacío informativo que existe con respecto al aplazamiento indefinido de estos proyectos, sin ningún tipo de declaraciones por parte de los perjudicados. Resulta bastante extraño, ya que siempre sale alguien perdiendo cuando un proyecto queda anclado...

viernes, marzo 10, 2006

Espejismos muy rentables

Decir que hoy día vivimos en la denominada sociedad de la información supone ya todo un tópico. Todo lo que tenemos para saber qué ocurre a nuestro alrededor son los medios de comunicación; a través de estos construimos la realidad que nos rodea. Nuestras preocupaciones cotidianas nos impiden fijarnos en este fenómeno y no percibimos por ello, por ejemplo, que lo que creemos real cuando vemos un telediario es lo que el cámara de este programa ha deseado ver en ese preciso momento. Olvidamos, por tanto, que, antes de llegar a nosotros, existe un encuadre, un ritmo artificialmente creado, un sonido y unos comentarios que van orientando nuestra percepción; se trata de un filtraje del que no nos damos cuenta –y no tenemos por qué, sería un desgaste enorme, sobre todo en horas que solemos dedicar al más distraído y relajante ocio-. Lo normal es que, en estos ratos, busquemos más descanso y entretenimiento que investigación y análisis, y el telediario, concebido como producto lúdico, responde perfectamente a esta demanda.

Podemos reflexionar, viendo lo anterior, acerca del tremendo poder que sobre nuestra concepción del mundo tienen los medios de comunicación. A este factor hemos de añadir que estos medios son empresas privadas en su mayoría, preocupadas únicamente por sus accionistas y por el aumento de sus beneficios, cosa lógica para cualquier empresa, pero un poco más peligrosa en este caso. Cuando se tiene una responsabilidad pública y una repercusión tan grande como la tienen las grandes empresas mediáticas sobre la vida social del país, el ansia de beneficios tiene por fuerza repercusiones que no siempre son buenas para la población.

Al caso viene el desenterrado argumento de la guerra civil, de los dos bandos españoles enfrentados que coexisten en España casi setenta años después, y sorprendentemente destapados tras las elecciones del 14 de Marzo de 2004. Hemos podido ver agresivas pintadas en servicios públicos, titulares en prensa y distintas manifestaciones que reflejan un odio desatado, una sed de venganza y un antagonismo que pretende recordar un pasado bastante perdido en el tiempo ya.

La situación, lejos de ser ésta, dista mucho de lo que parece. Los dos bandos enfrentados no son más que las dos vertientes de la misma idea: dos partidos neoliberales que propugnan las mismas medidas: privatizaciones al ritmo europeo y mundial vigente, reducción de derechos de los trabajadores, etc.

Por esto, resulta sospechoso pensar en este supuesto enfrentamiento, como muchos medios plantean. El odio no es tal, al menos de raíz; otra cosa es que éste se construya, o que interese y sea muy rentable. Un odio entre bandos puede vender muchos periódicos y programas de tertulias –cierta tertulia llegó a convertirse en la segunda más escuchada de España por lo agresivo y escandaloso de su locutor-, y suponer para los medios de comunicación una financiación enorme. Las supuestas dos Españas pueden, por todo esto, dar a algunos accionistas bastante dinero.

Estos espejismos suponen también un efectivo mecanismo de control popular: distraen la opinión pública hacia aspectos menos peligrosos para el poder: vivienda, derechos laborales, contaminación, entre otros, desaparecen de la agenda informativa. Ya no sólo son los sucesos, el fútbol o Gran Hermano los que sirven para despistar; las polémicas del nacional–sección tradicionalmente considerada como seria-, comisiones de investigación al por mayor y otras funciones en las que los dos colosos nacionales se tiran los trastos a la cabeza copan todo lo que podemos asimilar al día.

Configurada de esta manera la realidad, podemos afirmar que flotamos en una especie de juego de rol construido por intereses financieros, un teatrillo de marionetas diplomáticas al que asistimos de modo pasivo y ante el que no protestamos. Las manos que mueven los hilos son hábiles, y los muñecos que se mueven, bien remunerados. La función continúa, no se pierdan el final.



Andrés Villena (El cuarto oscuro)

Nuevos tiempos para Almodovar

Hace meses que la noticia está en el aire: Pedro Almodóvar vuelve. El director retorna a las pantallas, a la dirección y, sobre todo, a sus orígenes. Tras un intento de acercamiento a la mirada masculina con La mala educación, Almodóvar regresa al cine que lo caracteriza, el femenino, y qué mejor manera de hacerlo que de la mano de su musa, Carmen Maura, protagonista indispensable de la primera etapa del director manchego.

Ha llovido mucho desde el último trabajo que realizaron juntos, Mujeres al borde de un ataque de nervios. En estos dieciocho años, el cine, al igual que la sociedad, ha cambiado mucho.
Una de las modificaciones más relevantes es la importancia que ha cobrado el espectador, que se ha va convirtiendo poco a poco en parte activa y exigente. La oferta de películas es cada vez mayor, lo que lleva a los potenciales espectadores a tener cada día más importancia.

La asistencia a las salas es cada vez más costosa, por lo que el público decide por qué pagará y por qué no pagará. La facilidad de ver películas de manera gratuita acrecentan este poder en manos del espectador. (Frases como Por esa película no voy al cine, esa me la bajo son ya totalmente comunes entre los aficionados al cine).

La fácil distribución de copias ilegales y la gran cantidad de descargas gratuitas, aumentan las pérdidas cinematográficas. Aun así, los autores están aprendiendo la lección y, para evitar esta práctica, tratan de ganarse al público antes y durante la exhibición de su producto. Se persigue ofrecer algo nuevo. Todos los CDs de música contienen un libro con las letras de las canciones; hace años que el tamaño de estos libros va aumentando. Cada vez incluyen más contenidos: imágenes, dibujos del autor, poemas… Hay que dar al público algo que la piratería no les pueda ofrecer. Tanto en la música como en el cine, la necesidad de cuidar a los fieles seguidores es enorme, pero no basta con mantenerlos ahi, es necesario crear fans.
Es frecuente que los DVD incluyan contenidos extras, escenas eliminadas, entrevistas con los protagonistas, tomas falsas… Pero no es suficiente. La promoción de la película es fundamental y no puede hacerse únicamente de cara a la prensa. Pedro Almodóvar ha estado escribiendo un diario durante el rodaje de Volver, para que todos sus seguidores pudieran leerlo en Internet.

El diario de Pedro Almodóvar está escrito de manera muy coloquial y amena, además de estar dividido en capítulos no muy extensos. Todo esto ayuda a la lectura, al igual que las fotografías que lo acompañan (algunas de ellas muy buenas). El diario no trata sobre la película, trata sobre Pedro Almodóvar, sus inquietudes, miedos, su forma de trabajar y especialmente el trabajo con sus chicas. La importancia que le da Almodóvar al trabajo interpretativo esta reflejado constantemente. Se trata de un texto muy interesante para los seguidores y bastante entretenido para los cinéfilos.

Este diario es, evidentemente, un regalo para sus fans; pero no nos engañemos, también es una forma nueva y gradual de ir vendiendo la película poco a poco y de manera gratuita (no se sorprendan si dentro de unos meses se publica un libro sobre el rodaje de Volver y el diario cibernético no es más que un adelanto, tampoco se sorprendan si no pasa, ya que esto no son más que elucubraciones). Este diario es una manera de no pasar desapercibido, de no permitir que se olviden del autor ni de su proyecto, es una forma de acercarse al público, de mostrar el trabajo realizado… Como bien dijo Dalí, “Que hablen de mí, aunque sea mal”

Llegan nuevos tiempos para el cine y hay que adaptarse al cambio.

Presentamos nuestro blog


El 14 de junio de 1985 nació EL DESEO, de la mano de Pedro y Agustín Almodóvar. El éxito de La ley del deseo, su primera película, ayudó en gran medida a que esta productora independiente saliera a la luz. Tres años después, su segunda película, Mujeres al borde de un ataque de nervios, fue nominada al Oscar como mejor película extranjera, hecho que supuso una enorme promoción.

En 1991, tras 6 años con cintas de Pedro Almodóvar exclusivamente, EL DESEO comenzó a producir largometrajes de nuevos directores: el primero fue Acción mutante, del por entonces desconocido Alex de la Iglesia, al que siguió Tierra fría, de Manuel Campos, dos años después. Ese fue sólo el principio, ya que, poco más tarde, la productora se lanzó también a la producción de cine documental, e incluso a la de series de Televisión.
Este espacio, que comenzamos cuatro estudiantes de Comunicación Audiovisual, tiene como objetivo publicar semanalmente artículos de opinión acerca de esta productora, noticias relacionadas con ella, una retrospectiva de su trayectoria previa, entre otros. Estas tareas serán llevadas a cabo mediante análisis y búsquedas de información lo más serios y rigurosos que nos sea posible.

Otro de nuestros objetivos es conseguir que este blog sirva para realizar un análisis crítico del panorama cinematográfico español y que se convierta en un espacio libre para que otros puedan opinar y analizar la información que vaya siendo publicada o aquella que crean interesante con respecto al tema principal. Además, aportaremos reflexiones sobre la sociedad de la información en la que nos encontramos inmersos, trabajo que consideramos que aportaría bastante valor añadido a nuestro resultado final.
Esperamos vuestra colaboración, sugerencias y críticas. Gracias