sábado, abril 29, 2006

Coixet no olvida

Es la primera película que describe la situación de las víctimas de la tortura sin recurrir a la brutalidad, pero mostrando aun así el horror asociado a ella”. Éstas fueron las declaraciones de Inge Genefk, fundadora de la organización IRCT (Consejo Internacional de rehabilitación de Victimas de Tortura) tras la proyección el pasado 24 de abril de La vida secreta de las palabras, película de Isabel Coixet, en un acto que se llevo a cabo en Bruselas.
El evento fue organizado por el eurodiputado de CIU y miembro de la Comisión de Cultura de la Delegación en los Balcanes, Ignacio Guardans y la IRCT, para concienciar de los efectos de la tortura y de la lucha contra ésta.

El sufrimiento del personaje que interpreta Sarah Polley en la película sirvió para ejemplificar, en este acto, la situación de muchas víctimas de torturas. Tanto la organización como los asistentes al evento coincidieron en destacar la sensibilidad con la que la directora Isabel Coixet trataba el tema en la película, algo que quizás viene motivado por la visita que Coixet realizó al Centro para la Víctima de la Tortura (Sarajevo), en 2002, manteniendo entrevistas con los trabajadores y las víctimas.

La implicación de la directora en el tema ha hecho que la visión de las víctimas de torturas sea real, pero, al mismo, tiempo respetuosa. Esta no es la única ocasión en que Coixet habla de víctimas en sus películas. La directora suele contarnos esas pequeñas historias de personas olvidadas por la sociedad, que necesitan que alguien pueda darles voz. Esto nos lleva al debate de si el cine debe ser sólo entretenimiento o, por el contrario, debe educarnos y concienciarnos.

El cine para muchos es arte-espectáculo, pero esto no debe estar separado de una actitud y un planteamiento comprometido en las películas. Se puede enseñar y concienciar a la gente mientras la entretienes y, es más, creemos que es la mejor forma de hacerlo: la idea de cine como espectáculo no ha de ir nunca desvinculada de la capacidad de ciertos autores para mostrar temas comprometidos.

Quizás lo que ocurre es que en los últimos años nos hemos acostumbrado tanto a películas de entretenimiento carente de intenciones o pretensiones que asimilamos que el cine debe servir para entretener o para educar; eso sí, ambas opciones por separado. Por esto, cuando aparece una obra que lo aúna todo, nos parece extraña pero, para algunos, al mismo tiempo, refrescante. Esto es algo que creemos que deberían evitar los buenos guiones: tendrían que transmitir estas ideas sin necesidad de separarlas.

El cineasta no debería conformarse con que la gente salga del cine celebrando lo entretenida que ha sido la película, sino que debería intentar plantear al espectador algún tipo de idea más allá de lo manifiesto. Tampoco es necesario caer en la tentación de convertir cada película en una obra de arte y ensayo, sino de no crear contenidos vacíos como algunos de los que en los últimos años llegan a nuestras carteleras. Por eso nos parece que Isabel Coixet realiza un excelente trabajo, es capaz de trasladarnos a una realidad tan dura como la de alguien que es torturado pero, al mismo tiempo, lo plantea de tal forma que hace que salgamos del cine con buen sabor de boca y una reflexión que plantearnos.

jueves, abril 27, 2006

Amo a Laura...pero esperaré hasta el matrimonio


Al final, los chicos del anuncio no esperaron hasta el matrimonio. La razón principal: que el spot no era sino una farsa inteligentísimamente urdida. El famoso vídeo clip de Los Happiness, que ha sorprendido, hecho reír y hasta conmocionado a los internautas durante la última semana, era, como muchos se temían, una broma. La cadena de televisión MTV, contratando a una brillante agencia de publicidad, lanzó al espacio cibernético la página http://www.nomiresmtv.com, suerte de desesperado alegato contra la superficialidad y el peligro que para los jóvenes de ahora puede suponer un canal tan endemoniado como el americano. Una juventud que, según la falsa plataforma, ha de ser pura, modosita y, sobre todo, virgen hasta el matrimonio. La indumentaria de sus portavoces hacía el resto. El resultado que los anunciantes perseguían, esto es, hacer a la moderna juventud española tirarse de los pelos y repudiar a los esperpentos que intentaban propagar los divinos mensajes, estaba asegurado: MTV, al ser criticada por estos ultramontanos individuos, sería, en consecuencia, venerada aún con más fuerza por la mayoría de los espectadores del anuncio.

Antes de que se publicara la noticia de la autoría de esta magnífica idea –desde el punto de vista de una campaña publicitaria, claro está- muchos temíamos que la plataforma Nuevo Renacer, supuesto nombre de los profetas que nos rescatarían de la MTV, pudiera estar hablando en serio. Y no se trataba de un temor infundado: existen hoy portales muy visitados que no se desvían en exceso de la doctrina moral presentada por estos actores. La proliferación de estos grupos en los últimos años y sus exageradas pretensiones hicieron a muchos creerse que Nuevo Renacer podría ser un proyecto en serio, integrándose entre los muchos que hoy proponen un nuevo (¿o viejo?) modo de vida para las desviadas familias españolas.

La política social-liberal implementada por el ejecutivo socialista ha permitido que algunas tendencias existentes en la sociedad española afloren durante estos dos años con suma abundancia: el revisionismo y la interminable producción de libros y, de paso, de odio; la nueva idea del ciudadano activo (pero, por supuesto, de derechas); por último, una especie de proyecto de cruzada religiosa, no exenta de un paternalismo que guarda demasiadas similitudes con la doctrina que adornara y dirigiera al tan condenable régimen que en 1976 comenzó a dejar de existir. La broma o el chiste, muchas veces, no son otra cosa que maneras de descargar tensiones sociales, y el hecho de que MTV (cadena criticable desde muchos ámbitos) haya jugado con estas tendencias para beneficiarse, no hace sino reflejar que estas pretensiones, sin duda, existen en nuestra sociedad.

El cuarto oscuro

domingo, abril 23, 2006

Disney: un imperio que reacciona

La estrategia anunciada por el holding Disney (fábrica de fantasías para los más pequeños, hoy convertida en propietaria de grandes filiales, como la potente cadena de televisión ABC) de permitir descargar parte de su programación por Internet puede entenderse como un ejemplo de cómo las grandes empresas están respondiendo a los movimientos contestatarios del consumidor en los últimos años. Los avances de la informática, la bajada de los precios de algunos productos (grabadoras, entre otros) y la extensión de Internet, con sus múltiples posibilidades, han permitido durante un tiempo una libertad de movimientos que ha terminado por revelarse como perjudicial para algunas corporaciones. Las descargas de programas y la piratería parecen haber empezado a pasar factura a las cuentas de resultados de los grandes gigantes de la comunicación, que han comenzado a pensar en cómo defenderse.
La iniciativa de la cadena de televisión ABC, siguiendo las instrucciones de Disney, pretende paliar el perjuicio que las descargas individuales están causando a los beneficios de la productora.
El consumidor o público, al descargar individualmente los episodios de las series, encuentra mucho más sencillo evitar la publicidad –condición imprescindible para la existencia de los productos televisivos-. Para asegurarse de que los espectadores no se pierden estos bloques de anuncios, Disney ha decidido realizar una huída hacia delante: permitirá la descarga de sus productos, pero estos vendrán acompañados por su publicidad, esta vez, inseparable e ineludible. De este modo, Disney pretende adelantarse a la libre voluntad del consumidor, ofreciéndole la posibilidad de una descarga <>, que beneficie a todos y no perjudique a ninguno.
Visto el proyecto, la todopoderosa productora puede estar siguiendo una estrategia de doble penetración en el mercado, que probablemente sea copiada en breve por sus rivales. La programación tradicional (televisiva) se mantiene, pero, a ésta, se añade la que se ofrece por Internet, que comienza un día después de la televisiva. El proyecto parece contar con apoyos importantes: algunas de las más poderosas empresas no han tardado en ofrecerse como anunciantes para esta modalidad de programación.

Estas estrategias nos muestran la adaptabilidad de las empresas al cambiante entorno: obsesivamente atentas a los movimientos de los consumidores, desplegarán las estrategias necesarias para conservar o, en el mejor de los casos, ampliar su mercado potencial y real. Detrás de todo, la lógica del beneficio: más anunciantes, más ingresos. Para favorecer esta ecuación, toda una ingeniería comercial que encontrará hasta el último hueco, la mínima estrategia defensiva del consumidor –que no ciudadano- será cubierta por un producto nuevo. Todo atisbo de libertad desde el punto de vista del consumidor será observado como un inconveniente, o bien, transformado en un innovador producto que consumir, acabando con el problema.

jueves, abril 20, 2006

Libertad de expresion: El credito infinito

Asistimos últimamente a protestas por una mayor libertad de expresión en ciertos medios de comunicación. La crispación ha llegado a extremos insospechados en emisoras que ven amenazada la posibilidad de seguir emitiendo en ciertos lugares, y deprimidas, entre otras cosas, sus posibilidades de negocio y expansión.

Como ocurre con el término libertad a secas, libertad de expresión se convierte en un vocablo con un significado fácilmente manipulable. ¿Qué implica realmente? ¿Hasta dónde puede llegar? La conclusión que debemos extraer de nuestras experiencias como espectadores de los medios es que esta libertad ha de existir, pero nunca ser un cheque en blanco.

La posibilidad de expresarse sin trabas ha de contemplar los efectos que esta manifestación puede provocar en el receptor de la comunicación. Si ésta es grosera, injusta u ofende a una gran parte de la audiencia, es posible que el libre uso de la libertad del emisor esté vulnerando, a su vez, la libertad del oyente. Por tanto, la libertad de expresión ha de tener consigo una exigencia de consideración con quien está recibiendo los mensajes.

Este concepto poco definido entra más en conflicto en el medio anónimo que representa Internet. La modalidad personal de uso y la frivolidad con que muchos utilizan esta poderosa vía puede tener, a menudo, efectos negativos en la sensibilidad de las personas. En tales casos ¿se está realizando un correcto uso de la libertad de expresión?

Sin tener claro dónde empieza ni dónde acaba, debemos contemplar que la libre expresión de los intereses propios, además de ser veraz y sincera, ha de contemplar visos de honradez y respeto por los posibles receptores. Es fácil el recurso a denunciar como fascista el que, por proteger a una minoría o, a veces, a una mayoría, tiene que hacer uso de la censura. Sin embargo, se podría sugerir que los emisores de ciertos mensajes que no tienen en cuenta al receptor incurren en el mismo error con signo contrario. De este modo, el crédito que se concede a los emisores de mensajes, en cualquier soporte, no ha de ser nunca indefinido, sino sujeto a una especie de tipo de interés, que no refleje otra cosa que la consideración, la empatía y el respeto a los demás.

El Cuarto Oscuro

domingo, abril 09, 2006

Mas alla de la batalla

Después del éxito de los dos primeros seminarios de reporteros de guerra, un año más, Estepona ciudad del periodismo ha organizado una interesante jornada.
En esta ocasión, el paraninfo de El Ejido ha acogido este evento los días 4 y 5 de abril.

Después de superar los numerosos fallos técnicos (tan habituales en la UMA) y los retrasos reglamentarios, el alcalde de Estepona dio por iniciado el congreso, con un acertado Fran Sevilla, que repite un año más. Esta ponencia fue muy similar a la del año pasado, siendo aun así una de las más didácticas. Abrió el congreso clasificando los tipos de guerras, los errores más típicos que se cometen en estos conflictos, así como los problemas a los que se enfrentan los nuevos periodistas, prestándole especial importancia al compromiso con el público, con los valores y con las víctimas.

Después de las ponencias de Fran Sevilla y de Bru Rovira , y con más de una hora de retraso, Javier Bauluz se tuvo que enfrentar a un público hambriento y este público tuvo que conformarse con una ponencia cargada de problemas técnicos que estropearon una de las ponencias que más interés podían despertar.

Al hablar de periodismo y de guerra, se repetían con frecuencia temas como la libertad de información, que se convierte en un privilegio difícil de conseguir en medio de un conflicto. Esa falta de libertad es a la que se enfrentan estos periodistas.

Una de las cosas más llamativas fue la humildad con la que algunos de estos periodistas hablaban de su profesión. Javier Espinosa mencionaba las muchas ventajas que tiene sobre los civiles, considerándose por lo tanto un privilegiado. Mientras que Ramón Lobo contaba autenticas aventuras con un humor admirable, aunque como bien dijo Fran Sevilla: “Aunque salgas vivo de una guerra, nunca sales bien parado”.
Y es que es cierto que se trata de un trabajo muy duro, en el que tienes que aprender a levantarte por muy derrumbado que estés. Estos reporteros no pueden ocultar que están “tocados”. La tristeza, las anécdotas, las historias… afortunadamente les calan, los empapan y por eso son capaces de acercarnos a sus experiencias.

La figura femenina estuvo muy bien representada el segundo día del congreso, de la mano de Pascale Boregeaux y Mercedes Gallego. Ambas hablaron de la muerte de dos de sus colegas, Julio Anguita Parrado (prefiero morir como Julio a morir atropellada por un coche en la 5ª avenida) y José Couso (si no se puede hacer justicia es como una segunda muerte ) aunque Mercedes Gallego profundizó además en la figura de la mujer en la guerra. (por mucho que nos joda somos el sexo débil).

Además de las ponencias, los debates que han surgido entre ponentes y asistentes, han sido bastante interesantes, tanto el relacionado con la muerte de José Couso, como el que cuestionaba cómo se debe hacer el trabajo de reportero de guerra (o reportero antiguerra, como puntualizó Lobo) si rodeado de una milicia que le protege tanto de balas como de la información, o de manera independiente.

Todos los periodistas coincidieron en la importancia que tiene empaparse del conflicto, para hacérselo llegar al público con la mayor fidelidad posible, aunque la objetividad no exista. También se trató el tema de la censura y del poder y es que el nexo entre comunicación y poder está cada vez más claro. Un ejemplo de ello son las guerras olvidadas, contiendas que siguen al rojo vivo pero que no gozan ya de atención, algunas están en el caldero unos meses y poco a poco se van olvidando, otras ni siquiera han llegado a formar parte de los telediarios.

Una de las grandes virtudes de este congreso fue, además del prestigio de los profesionales invitados, la variedad de su procedencia mediática. Personalmente asistí a la jornada anterior, algunos ponentes incluso repetían, pero a pesar de oír por segunda vez algunas historias, no dejaron de sorprenderme. Las historias no son menos duras ni la crueldad está más justificada.

Consideramos que estos congresos son una buena experiencia para los futuros periodistas y comunicadores, siempre y cuando no crean que pueden salir de la facultad y meterse en una trinchera.

miércoles, abril 05, 2006

¡Y por el…!

En la necesaria y obligada respuesta al anuncio ¡Feliz 2005! –oscura tempestad temida por los (un año más y los que quedarán) lamentables presentadores de las Campanadas- me gustaría comentar algo además de esta mera frivolidad y producto exclusivo del peculiar carácter español. Para los que no pasamos la pelota sin observarla, vimos que esta inocente broma podía decir mucho más de lo que pretendía por sí misma. Más allá de una convención que poco dividía, atrevida y conformista al mismo tiempo, oportunísima y respondona, observamos un ya avanzado fenómeno comunicativo revolucionario y de escala mundial.

Algunos de nosotros, después de comprobar el enorme alcance que tuvo esta frase, evocamos el mismo momento en la década anterior –en 1995 nadie temió felicitar el nuevo año-, y, no hallando nada que se le acercara mínimamente, nos hicimos algunas preguntas: ¿No conocíamos la rima consonante por entonces? ¿No contábamos con ese don de la rapidez y la oportunidad, esencia del buen sentido del humor? Lejos de eso: el cinco ha sido siempre un número explotado en constantes bromas y chistes, y su lógica es atemporal. El factor diferenciador reside en que la conectividad a Internet era, por entonces, ínfima en nuestro país –siempre receptor osmótico y tardío de todo avance tecnológico-, y estaba reducida a unos círculos, llamémosles poco democráticos o populares: profesionales, especialistas,…, en definitiva alejados del concepto actual de usuario.

La puesta en común de esta rima a tan alta velocidad no hace sino demostrar el poder actual, entre otros, del medio Internet, y la enésima confirmación de la preponderancia de una nueva sociedad: la sociedad del conocimiento, de las comunicaciones. Demostraciones, entre otras, como las del 13-M –la verdad sobre su trascendencia no la conoceremos nunca, por fortuna- no hacen sino verificar el poder de los nuevos soportes para la transmisión de ideas. Teniendo en cuenta todo esto, la futilidad del texto reproducido exponencialmente este invierno no debe distraernos de algo mucho más importante y definitivo: una nueva era y un nuevo poder, más difuso y escurridizo.

El cuarto oscuro

lunes, abril 03, 2006

Almodovar ¿De espaldas a la audiencia?

Pedro Almodóvar, ese director que comenzó en plena movida madrileña a hacer películas estrambóticas y provocativas, ha logrado pasar ya a la historia. Veintiséis años después de sus inicios, el director continúa haciendo películas y batiendo sus propios récord. Su última película, Volver, ha recaudado ya cerca del millón de entradas vendidas , a pesar de llevar sólo 3 semanas en la cartelera. ¡Enhorabuena Pedro!, te has hecho un enorme sitio en la industria, un sitio tan grande que quizá jamás podrías haber imaginado…

La evolución de este director y su particular forma de contar historias lo ha convertido en un director de culto en países extranjeros como Francia, donde dentro de unos días y, tras un año de preparación, la Cinemateca Francesa abrirá una exposición con el nombre de ALMODÓVAR:EXHIBITION.

El director manchego formará parte de la cinemateca después de la exitosa exposición Renoir Renoir. Los visitantes podrán asistir a dos ciclos cinematográficos, el primero formado por las películas de Almodóvar (exceptuando Volver, que no se estrenará en Francia hasta mayo) y el siguiente, formado por películas consideradas fundamentales para el manchego. Estos dos ciclos estarán acompañados de una exposición de objetos del director, de sus películas, cuadros de notas, fotografías, carteles, etc.

Es cierto que Almodóvar ha sido siempre muy admirado en Francia, pero las casualidades no existen. ¿Por qué motivo habrán decidido rendirle un homenaje ahora? Evidentemente, porque es el momento ideal. El nombre de Almodóvar está ahora muy fresco, en Francia se espera el estreno de su próxima película, el éxito en España está siendo sonado, la expectación sobre el resultado de la cinta en Cannes es enorme… todo esto es publicidad para esta exposición, y esta exposición es publicidad para la película, por lo que el beneficio es doble.

Pero no hay dos sin tres, la exposición no viene sola; como preámbulo, la editorial Editions du Panama y la Cinemateca Francesa han publicado un catálogo de la exposición compuesto de ocho cuadernos temáticos en los que se reúnen las distintas facetas de Pedro Almodóvar. Este libro pretende ser “el equivalente estético de las películas” del director.

Pero si hay un reclamo importante en esta exposición–libro–homenaje, es la presencia de Pedro Almodóvar en su inauguración y en una mesa redonda. Almodóvar está dispuesto a acercarse a su público, dedicarle varias horas, responder a sus preguntas… Pero, ¿haría esto por cualquier público, o sólo por el francés?
Es posible que tanto homenaje y prestigio esté haciendo de nuestro querido Pedro un director inaccesible, que se codea con Tom Hanks en Cannes, pero no con Daniel Sánchez Arévalo o con Roger Grual en el Festival de cine de Málaga.

A pesar de su enfado con la Academia por sus supuestos boicots a sus películas a la hora de entregar premios, el director manchego no debería olvidar que es más importante el reconocimiento del público, que los galardones, ya que es el público el que ha hecho capaz su permanencia en la industria.

No sabemos muy bien hacia donde va a llevar a Almodóvar este tipo de trato hacia el público español, pero situaciones como esta nos suscitan algunas preguntas: ¿qué fue primero, la gallina o el huevo?, ¿quién abandonó antes a quién, Almodóvar a la academia, o la academia a Almodóvar?

Pedro Almodóvar ha insistido mucho en que con su última película volvía a sus orígenes… pero las palabras se las lleva el viento…