Mas alla de la batalla
Después del éxito de los dos primeros seminarios de reporteros de guerra, un año más, Estepona ciudad del periodismo ha organizado una interesante jornada.En esta ocasión, el paraninfo de El Ejido ha acogido este evento los días 4 y 5 de abril.
Después de superar los numerosos fallos técnicos (tan habituales en la UMA) y los retrasos reglamentarios, el alcalde de Estepona dio por iniciado el congreso, con un acertado Fran Sevilla, que repite un año más. Esta ponencia fue muy similar a la del año pasado, siendo aun así una de las más didácticas. Abrió el congreso clasificando los tipos de guerras, los errores más típicos que se cometen en estos conflictos, así como los problemas a los que se enfrentan los nuevos periodistas, prestándole especial importancia al compromiso con el público, con los valores y con las víctimas.

Después de las ponencias de Fran Sevilla y de Bru Rovira , y con más de una hora de retraso, Javier Bauluz se tuvo que enfrentar a un público hambriento y este público tuvo que conformarse con una ponencia cargada de problemas técnicos que estropearon una de las ponencias que más interés podían despertar.
Al hablar de periodismo y de guerra, se repetían con frecuencia temas como la libertad de información, que se convierte en un privilegio difícil de conseguir en medio de un conflicto. Esa falta de libertad es a la que se enfrentan estos periodistas.
Una de las cosas más llamativas fue la humildad con la que algunos de estos periodistas hablaban de su profesión. Javier Espinosa mencionaba las muchas ventajas que tiene sobre los civiles, considerándose por lo tanto un privilegiado. Mientras que Ramón Lobo contaba autenticas aventuras con un humor admirable, aunque como bien dijo Fran Sevilla: “Aunque salgas vivo de una guerra, nunca sales bien parado”.
Y es que es cierto que se trata de un trabajo muy duro, en el que tienes que aprender a levantarte por muy derrumbado que estés. Estos reporteros no pueden ocultar que están “tocados”. La tristeza, las anécdotas, las historias… afortunadamente les calan, los empapan y por eso son capaces de acercarnos a sus experiencias.
La figura femenina estuvo muy bien representada el segundo día del congreso, de la mano de Pascale Boregeaux y Mercedes Gallego. Ambas hablaron de la muerte de dos de sus colegas, Julio Anguita Parrado (prefiero morir como Julio a morir atropellada por un coche en la 5ª avenida) y José Couso (si no se puede hacer justicia es como una segunda muerte ) aunque Mercedes Gallego profundizó además en la figura de la mujer en la guerra. (por mucho que nos joda somos el sexo débil).Además de las ponencias, los debates que han surgido entre ponentes y asistentes, han sido bastante interesantes, tanto el relacionado con la muerte de José Couso, como el que cuestionaba cómo se debe hacer el trabajo de reportero de guerra (o reportero antiguerra, como puntualizó Lobo) si rodeado de una milicia que le protege tanto de balas como de la información, o de manera independiente.
Todos los periodistas coincidieron en la importancia que tiene empaparse del conflicto, para hacérselo llegar al público con la mayor fidelidad posible, aunque la objetividad no exista. También se trató el tema de la censura y del poder y es que el nexo entre comunicación y poder está cada vez más claro. Un ejemplo de ello son las guerras olvidadas, contiendas que siguen al rojo vivo pero que no gozan ya de atención, algunas están en el caldero unos meses y poco a poco se van olvidando, otras ni siquiera han llegado a formar parte de los telediarios.
Una de las grandes virtudes de este congreso fue, además del prestigio de los profesionales invitados, la variedad de su procedencia mediática. Personalmente asistí a la jornada anterior, algunos ponentes incluso repetían, pero a pesar de oír por segunda vez algunas historias, no dejaron de sorprenderme. Las historias no son menos duras ni la crueldad está más justificada.
Consideramos que estos congresos son una buena experiencia para los futuros periodistas y comunicadores, siempre y cuando no crean que pueden salir de la facultad y meterse en una trinchera.


2 Comments:
Me ha gustado mucho vuestro resumen, qué bien sintetizado... ¡no creo que el mío esté a la altura!
Vaya, muchas gracias Carlos, me alegro de que te haya gustado.
Un saludo
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