lunes, mayo 22, 2006

Profeta en su tierra

El cineasta manchego, Pedro Almodóvar, ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2006. Este premio pasa a engrosar el extenso palmarés del director, en el que encontramos más de 40 galardones.
Este reconocimiento, de gran prestigio internacional, ha sido acogido con gran sorpresa y entusiasmo por parte del director, que ha mostrado su parte más humilde al manifestar que no se cree merecedor de este premio. Almodóvar se ha mostrado también temeroso, pues afirma sentirse en la obligación de realizar futuros proyectos que ratifiquen las esperanzas depositadas en él.
Pedro Almodóvar es el quinto director de cine, junto a Luis García Berlanga, Fernando Fernán Gómez, Vittorio Gassmann y Woody Allen, que recibe este premio desde su primera edición en el año 1981 y, según palabras del propio Almodóvar, “este premio compensa todos los vacíos, y tapa todos los agujeros, si es que hubiera alguno, con respecto a los premios nacionales”.

De estas declaraciones se deduce claramente la tirantez que el director mantiene con la Academia de cine español (a pesar de sus cuatro Goya), sintiéndose poco valorado por la institución, y en múltiples ocasiones por la crítica cinematográfica de este país.

La figura polémica de Pedro Almodóvar ha ido fraguándose poco a poco desde sus inicios cinematográficos, mostrándonos su personal visión de las cosas y sabiendo que su obra no cuenta con la complicidad del amplio público. Pero a pesar de todo esto, sus dieciséis películas realizadas lo han consagrado dentro del panorama nacional e internacional... ¿por qué no iba a ser un digno poseedor del Príncipe de Asturias?

Al igual que sus homólogos premiados, el creador ha tenido altibajos a lo largo de su carrera, lo cual es totalmente normal, ya que en el mundo del cine no existe “una receta que contenga el éxito asegurado”, pero quizás sí se tratara éste del “momento Almodóvar”, considerando que el autor se encontrara en un momento de madurez creativa y que cada vez tuviera más definida su propia visión de las cosas que quiere hacer llegar al público.

Un aspecto que consideramos a su favor es que pone de manifiesto en cada uno de sus proyectos sus orígenes y sus raíces culturales, sin entrar en la dinámica de las “superproducciones”, que tan de moda están últimamente y que arrastran a una gran multitud de público frente a historias más cercanas, que, por el contrario, tienen un efecto menos multitudinario.

El director se sigue manteniendo fiel a su estilo a pesar de un importante handicap al que se enfrenta hoy en día el cine español: “todo lo que viene de fuera nos parece mejor”

Parece que hemos asumido (casi como algo propio de la cultura española) que en España siempre somos los últimos en enterarnos de las cosas, siempre al final de la cola, y que, para que alguien triunfe en nuestro país, primero tiene que ser reconocido internacionalmente.

Quizás haya llegado el momento de ser capaces de valorar por nosotros mismos lo que tenemos, sin la necesidad de veredictos externos y, por supuesto, empezar a confiar un poco más en lo nacional, dándole un voto de confianza, aún sabiendo que existe la posibilidad más castigada por todos: la de equivocarse.
No debería ser tan complicado que uno fuese “profeta en su tierra”.
Pero, ¿qué más ocurre cuando te dan un premio? Además de ser el momento perfecto para que colegas y profesionales alaben este merecido reconocimiento, es una posibilidad estupenda para hacerte publicidad, y si esto ocurre un par de días antes de un estreno a nivel internacional, ten por seguro que se notará en las cifras de asistencia. “Volver” ha batido todos los records que tenía Pedro Almodóvar en Francia convirtiéndose así en un gran favorito para Cannes, aunque según anunció el director, Voy con espíritu de perdedor. Ya he sido favorito y no me han dado el premio. Aún así nosotros creemos que los premios llaman a los premios, y este puede ser el gran año de Pedro Almodóvar.

4 Comments:

Anonymous Dani Ortiz said...

Hola, compañeros!

A mí esto del Príncipe de Asturias para Almodóvar me ha dejado un sabor agridulce...

Me parece estupendo que el premio haya ido a parar a un español porque -como bien apuntáis- solemos ver con mejores ojos todo lo que viene de fuera.

Por otro lado, creo que tal vez Amenábar merezca más ese galardón, pues la calidad de sus obras ha llegado a una edad más prematura que en el caso del director manchego.

De todos modos, un premio como el Príncipe de Asturias acaba otorgándose por los gustos de los miembros del jurado. Así, el pasado año se le otorgaba a Fernando Alonso por su "difusión del deporte de motor" cuando aún no había ganado el campeonato del mundo, mientras que Ángel Nieto -ganador de 12+1 campeonatos del mundo de motociclismo- no lo ha conseguido jamás.Cosas de los premios.

Un abrazo!

10:46 PM  
Blogger El Deseo said...

Es cierto lo que apuntas Dani, muchas veces asistimos a premios incomprensibles (que me perdonen los alonsomaniacos) y no asistimos jamás al premio que nos parece más justo. De todos modos, Amenábar seguro que se lleva un premio de estos, quizás solo están esperando que haga más de 4 películas.

Un saludo

9:13 AM  
Anonymous Dani Ortiz said...

¿Y si se muere antes qué? Que no me gusta Almodóvar, leches, jejeje.

1:09 PM  
Blogger Carlos (sr. Chow) said...

Discrepo, un premio como el del Príncipe de Asturias me parece prematuro para Amenábar. Veamos cómo evoluciona el director... en ese sentido me parece más razonable el premio a Almodóvar. Por muchas peleitas que tenga en la Academia, ha ofrecido más a nuestro cine.

Un saludo, amigos.

2:38 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home